Docencia  Clases, Masters & Cursos.

Tengo una estrecha relación con la docencia. En casa tenemos una maestra desde hace muchos años, es por esto, que siempre me ha llamado al atención y aunque no me he dedicado a ello —ni he pensado nunca en hacerlo—, me gusta mucho y he podido compaginarlo con mi profesión a modo de hobby y en pequeñas dosis durante varios años.

 

Las dos disciplinas que he impartido son, evidentemente,  batería (solfeo rítmico) y plástica.

 

Llevo tocando la batería desde los quince años. Son más de veinte los que llevo haciendo giras y moviéndome por el circuito en diferentes estilos musicales. Hace diez años, empecé a dar clases a un amigo y rápidamente conseguí un grupo de alumnos a los que he podido formar hasta día de hoy.

He impartido clases individuales y grupales en diferentes locales y a gente de muy variada edad. Solfeo rítmico, improvisación y batería enfocada a tocar en directo. Algo que aprendí yo en mis primeros años con diferentes profesores y que después me sirvió para poder ser yo quien impartiese esas clases.

En el caso de la plástica, pasa un poco lo mismo, pero en mi propia casa. Mi padre es pintor. Desde que recuerdo, le he visto pintar todos los sábados por la mañana en un pequeño estudio que tenía entre la sala y la cocina. Evidentemente esto te marca y aflora tu interés por el arte. De ahí, seguramente me viene el haber pasado horas y horas pintando y coloreando, y mi decisión inconsciente por enfocarme, entre otras cosas,  al diseño gráfico y a la delineación.

 

Con el paso de los años me doy cuenta de que la docencia ha sido una de las experiencias más gratificantes de mi vida, no solo por el hecho de enseñar algo que considero importante, sino por todo lo que he podido aprender yo mismo a la hora de transmitir conocimientos a los demás. También me ha reportado mucho gestionar un grupo de trabajo grande y haber puesto sobre la mesa todo lo recolectado a lo largo de muchos años en cuanto a diferentes y nuevas técnicas de expresión artística.

Plástica en Hiruki

El hecho de haber tenido entre mis manos una crepería, que además era una galería de arte, me permitió organizar clases de plástica durante las mañanas de verano. Algunas entrevistas en medios bastaron para crear un jugoso grupo de alumnos y ponernos en marcha.

 

Clases de plástica compaginadas con diferentes actividades en exterior para los niños del barrio. Plastilina, acuarelas, maquetas, ilustración, manualidades o estampación… todo ello organizado siempre desde el punto de vista formativo pero también con un importante componente lúdico. Aprender jugando y jugar para prender.

 

Además de todo esto, a media mañana, la visita al parque era obligada. Toboganes, descanso mental y vuelta al local para el sprint final antes de ir a comer. Echa un vistazo al video para que puedas ver lo bonito que era el espacio y el barrio.

Masterclasses

Muchas veces a la hora de exponer me han propuesto realizar masterclasses junto con la inauguración de estas exposiciones. Las clases que he impartido han sido siempre de iniciación al mundo del diseño de carteles para grupos de música, que es un campo en el que me siento muy cómodo y en el que llevo trabajando muchos años. Clases de una hora y media de duración en las hemos aprendido sobre diferentes técnicas, caminos a seguir para encontrar soluciones a los encargos y diferentes visiones para enfocar un mismo problema. Seguramente es algo que siga haciendo durante muchos años, en paralelo a mi oficio, porque dentro de la docencia es uno de mis campos favoritos.

Nuevos proyectos

Tengo en mente muchos proyectos relacionados con la docencia y aunque por el momento están aparcados no tengo ninguna duda de que pronto voy a ponerlos en marcha. Actividades al aire libre enfocadas a los mas pequeños, nuevos talleres, jornadas de diseño, etc.

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